A menudo presumo mi buena memoria, sin embargo, no logro conectar el por qué me gusta tanto esta obra en particular, ¿Acaso me encontraba en un estado de ánimo específico justo en el momento en que supe de su existencia?
Hace 10 años cuando estaba en la universidad, durante la materia de historia del arte II, me presentaron a Edvard Much como un escritor y pintor que era difícil de analizar; en relación a la pintura, las técnicas empleadas muy a su manera, (como todos los artistas), que denotaban suspenso. Pareciera que la muerte de su madre y su hermana cuando él era muy joven, así como las agitadas relaciones amorosas que experimento, lo motivaron a sentir el arte sin cuidado, sin técnicas precisas que, ha decir verdad, dominada y había aprendido años atrás en la Escuela Real de Arte y Diseño de Oslo, dejando así fluir sus emociones. Que maravilla, relativo desde donde se mire.
«El grito» tiene diversas versiones, como si se tratara de estados de ánimo. A continuación te comparto la cita de una declaración que dio a un medio Noruego, misma que puede llevarte a imaginar lo que pasaba por su cabeza al pintar la más populares de las versiones, Munch dijo: «Una noche andaba por un camino. Por debajo de mí estaban la ciudad y el fiordo. Me sentía cansado y enfermo. Me quedé mirando el fiordo, el sol se estaba poniendo. Las nubes se tiñeron de rojo como la sangre. Sentí como un grito a través de la naturaleza. Pinté este cuadro, pinté las nubes como sangre verdadera. Los colores gritaban.»
Tal como lo pudiste leer, Munch padecía de problemas de salud, puntualmente del sistema respiratorios y de intensas crisis nerviosas, quizá consecuencias de ser un hombre hostil ante la gente, pero abierto a expresarse únicamente a tinta y pintura. Si te aventuras a conocer más de él, te sugiero buscar las siguientes obras de Munch; «Amor y Dolor» de 1895, «Ansiedad» de 1984, «Desapego» de 1896, y «Celos» de 1895″, tanto los títulos como las pinturas te darán más información visual, te invito a que me escribas en los comentarios qué piensas de «El grito» y sus demás obras.
Para finalizar esta entrada, quiero compartirte lo que inspira en mi este gran artista.
Recuerda que el Arte no distingue a las personas, no las etiqueta como mejores o peores, solo es una forma de expresar auténtica, una que te da la fortaleza de liberar lo que guardas en tu mente, en tu corazón o en cada terminación nerviosa de tu cuerpo, a la fecha no creo que exista un solo ser humano que pueda controlar sus emociones sin hablarlas aunque sea consigo mismo, o plasmarlas en un lienzo, en parrafos, en estrofas.
Munch me transmite dolor, tristeza, desesperación, rabia, inseguridad y silencio, pero sigue siendo magnífico, inverosímil.
